Un sincero análisis de la situación global que vive Valparaíso realizó con el “Periódico de la Costa” el presidente de Asociación Gremial de Barrio Puerto Valparaíso, Felipe Narbona.
La reflexión la hace a días de que un turbazo a la tienda Paris de avenida Argentina, en el que habrían intervenido directa e indirectamente hasta 30 personas, causara impacto nacional. Impacto que aumentó al conocerse que el padre de uno de los delincuentes detenidos participó en marzo en un asalto a BancoEstado en calle Errázuriz, que también causó conmoción en la ciudad y el país.
El rol del Estado con la ciudad patrimonio, la actuación del municipio, la utilidad de mantener al Congreso, las inversiones de los pequeños emprendedores y quién o quiénes deben hacerse cargo del renacimiento del puerto, son algunos de los temas que analizó el dirigente gremial.
¿DE MAL EN PEOR?
Consultado respecto de si tiene la impresión de que Valparaíso va de mal en peor, con graves hechos delictuales recientes, de connotación pública, responde Narbona que se trata de un problema nacional más que local.
“Comparto en parte la visión porque Valparaíso no es la única ciudad de Chile que ha sufrido con la delincuencia, es un problema nacional y, en general, es un problema de carácter global occidental en torno a ciertos cambios sociales que han incidido en una mayor violencia en Latinoamérica y otros países”. Agrega que también se da una “sobreamplificación que tiene la ciudad sobre estos temas versus Santiago o las comunas de la Región Metropolitana, donde suceden cosas similares o peores pero no tienen ninguna cobertura de prensa”.
Reconoce que “Valparaíso es una ciudad que tiene problemas, pero no es exclusivamente Valparaíso. Entonces, esta visión de que las cosas están totalmente dañadas o que Valparaíso no tiene vuelta atrás, no la comparto. Sí que el tema se ha vuelto cada vez más violento”.

PROBLEMA DE ESTADO
Interrogado acerca de si ha faltado mayor interés del Gobierno Central por ayudar a Valparaíso, explica que ese interés debe ser transversal. Hablar únicamente del Gobierno Central o de los Gobiernos Centrales anterior, “nos quedamos cortos. Acá ha habido un problema de Estado de no asumir la calidad patrimonial de la ciudad de Valparaíso y eso incluye a los tres poderes del Estado”.
Todos los años vemos -indica- importantes anuncios para Santiago o la Región Metropolitana desde el Poder Ejecutivo, como nuevos metros, trenes o parques, pero en el caso de Valparaíso “no han sido capaces de levantar una propuesta certera en torno a la restauración de los ascensores, por ejemplo. O proyectos como el teleférico, que son más bien ideas que proyectos”.
En el caso del Poder Legislativo, sostiene Narbona que posee “falta de voluntad política para crear entornos o leyes que favorezcan a la ciudad de Valparaíso”. Y, en el caso del Poder Judicial, “no ha sido capaz de controlar temas relacionados con seguridad. Vemos una puerta giratoria permanente en torno a actos de delincuencia, donde no hay voluntad por parte de jueces o fiscales de investigar, y simplemente se ha dejado que la cosa suceda”.

CONGRESO EN VALPARAÍSO
El presidente de la AG Barrio Puerto también se refirió a los beneficios de tener el Congreso en el corazón de Valparaíso. Al respecto, es claro.
“El rol del Congreso no ha estado a la altura, sin lugar a dudas. Si hoy nos preguntan en Valparaíso si preferimos haber tenido el Congreso o haber mantenido el Hospital Enrique Deformes, claramente hubiese sido de mucha más utilidad haber tenido el hospital que haberlo echado abajo para tener el Congreso”.
Sobre los parlamentarios en general, agrega que “de ninguna ala política han estado a la altura… Ninguno ha sido capaz de tomar a Valparaíso como su ciudad, dado que es la ciudad que les acoge… Conocen las problemáticas de la ciudad pero no les importan”.
En tanto, acerca de los esfuerzos que realiza la alcaldesa de Valparaíso, Camila Nieto, para tratar de mejorar las condiciones en que se encuentra la ciudad, los valora, pero duda que sean suficientes.
“Todos los esfuerzos son importantes en Valparaíso, pero claramente para el tamaño del problema y el historial de abandono que tiene la ciudad, los esfuerzos parecieran ser insuficientes. Ahora sí debemos reconocer que la administración actual a cargo de la alcaldesa Nieto ha tenido un mayor enfoque, una mayor proactividad, en torno a problemáticas que vienen desde décadas hacia atrás y, particularmente, de las últimas administraciones. Hay un desorden urbano y hoy vemos un poquito de esperanza con el ordenamientos en el Cardonal, en Uruguay, pero queda mucho por hacer”, explica Narbona y destaca el Plan Operacional para el Barrio Puerto para los próximos seis meses con más de 50 medidas.
Sin embargo, añade que “acá necesitamos a todos los poderes del Estado para actuar y a quienes están más arriba: Gobernación Regional, Consejo Regional, Congreso y el aparataje político, que pongan atención a su patrimonio”.

“NADIE INVIERTE… ESO NO ES CIERTO”
Respecto de si los esfuerzos que realizan privados están o no dentro de una política general, amplia, de mejoramiento de la ciudad, explica que antes que ello es necesario valorar el aporte de los privados “pequeños”.
“Es importante separar a privados grandes de privados pequeños. Cuando se dice que nadie invierte en Valparaíso, eso no es cierto. Hay mucha microempresa que está levantándose en Valparaíso, están abriendo, están buscando nuevas oportunidades, e invisibilizarlos no es la forma correcta de comunicar. Yo veo más abandono de la gran empresa en Valparaíso, como Esval, que se va de acá, o las mismas oficinas relacionadas con el negocio portuario que están en Santiago o en Viña del Mar. Eso también es parte del abandono que sufre la ciudad de Valparaíso”.
También destaca el mejoramiento del Edificio Astoreca, frente a Plaza Echaurren, donde también se espera que ese edificio no sea la única intención de mejoramiento del barrio.
EL CAMINO AL RENACIMIENTO
Finalmente, acerca de por dónde debe comenzar el renacimiento de la ciudad, asegura que “por el aparataje estatal, pero también acá hay una responsabilidad ciudadana en torno al cariño a Valparaíso. Es increíble el odio que se percibe a veces sobre la ciudad, como si la ciudad estuviese en otra parte del mundo, siendo que la ciudad es nuestro patrimonio, es parte del patrimonio del país y, lamentablemente, muchos chilenos son los que denigran o ningunean a esta ciudad, a diferencia del extranjero que la visita, le encanta, reconoce sus problemáticas pero en ningún caso habla sobre esa rabia u odio de la ciudad”.
Señala que un hecho que podría ser un punto de inflexión para la ciudad es la postulación para ser sede del Acuerdo BBNJ de protección de los océanos, donde pondría a Valparaíso en el mapa global de la diplomacia, “y eso claramente va a ser un impacto tremendo”.


