Uno de los dolores de cabeza más grandes para la actual administración municipal de Viña del Mar es la operación de cámaras de televigilancia en los distintos barrios de la ciudad, incluida Reñaca, considerando la relevancia que la seguridad pública tiene hoy a nivel país.
El 31 de junio pasado, la Municipalidad de Viña del Mar terminó el vínculo que mantenía con la empresa Ingesmart, a cargo de la operación de las 122 cámaras de la central de monitoreo de la ciudad. Una semana después, el Concejo Municipal rechazó adjudicar a la empresa Global Link la instalación y operación de 215 cámaras. De ese modo, Viña se quedó sin el funcionamiento de esta tecnología, aunque desde el municipio aseguraron que tienen en funcionamiento 80 cámaras.
Una necesidad de monitoreo y de control evidente cuando, por ejemplo, han generado conmoción y se han viralizado en redes sociales las agresiones sufridas por funcionarios municipales y carabineros que han intentado despejar de comercio ambulante la calle Valparaíso, el polo comercial de 15 Norte y el borde costero, entre otros espacios públicos.
¿QUÉ PASA EN REÑACA?
En este escenario, ¿en qué pie quedó Reñaca, donde también hay registro de hechos violentos recientes -como lo denunciaron esta semana vecinos del sector Los Pinos- y evidencia de la actuación de bandas delictuales?

Según explicó el gerente general de Ingesmart, José Antonio Dinamarca, al “Periódico de la Costa”, un poco menos del 10% del total de las cámaras que administraba esa firma en la Ciudad Jardín dejaron de funcionar específicamente en el balneario.
“Del total de las 122 cámaras instaladas en Viña del Mar, 11 de ellas se encontraban en puntos estratégicos de la zona de Reñaca. Una vez que la Municipalidad nos notificó que ya no requería de nuestros servicios, nos vimos obligados a suspender la totalidad del sistema”, afirmó.
Detalló que del total de 11 cámaras desplegadas en Reñaca, 6 cámaras estaban operativas en zonas residenciales, 3 en zonas comerciales y 2 en el borde costero.
Dinamarca también se refirió a la posibilidad que el municipio determinara prorrogar la relación laboral que mantenía con la empresa. Al respecto, indicó que “pese a que el sistema de televigilancia se encuentra suspendido por decisión de la Municipalidad, las 122 cámaras permanecen instaladas y el sistema puede volver a quedar operativo en cualquier momento”.

NUEVA LICITACIÓN
Una de las posibilidades de colocar nuevamente en funcionamiento el sistema de televigilancia -sin considerar la prórroga-, es a través de la generación de un nuevo proceso licitatorio. Al respecto, el gerente general indicó que todo un proceso de estas características podría tardar entre 6 y 10 meses.
“Considerando que se debe desarrollar una nueva licitación, ser adjudicada a una nueva empresa, instalar el equipamiento necesario en terreno y mejoras en la sala de control, puesta en marcha y operación del nuevo sistema de televigilancia, se podrían tardar entre 6 a 10 meses en todo el proceso”, aseguró.
Acerca de los montos que significa para el municipio este servicio, Dinamarca sostuvo que, en el caso de Ingesmart, la última cotización que le entregaron al municipio, el 21 de marzo pasado, y con la cual buscaban continuar con el servicio de las 122 cámaras distribuidas en la ciudad, fue por un total neto de 60 millones de pesos mensuales.
(Ver nota relacionada: https://periodicodelacosta.cl/2025/07/23/vecinos-de-los-pinos-en-renaca-denuncian-ola-de-robos-y-debil-respuesta-de-autoridades/


