La Municipalidad de Viña del Mar informó este martes que tras un intenso trabajo que promovió el “diálogo constante con los gremios de los barrios comerciales” se aprobó la modificación a la “Ordenanza sobre instalación de mobiliario destinado al uso de terrazas en bienes nacionales de uso público”, que se encontraba vigente desde el 1 de enero del 2024.
Sin embargo, un grupo importante de locatarios de distintas calles de la ciudad quedó fuera de ella. Se trata de más de 100 comerciantes que venden comida al paso en las calles Viana, Alvarez, Valparaíso, Arlegui y en distintas arterias de la Población Vergara, y que tienen mesas y sillas frente a sus locales comerciales pero no tienen baños para clientes.
Para hacer sentir su necesidad, dado que de ellos dependen cientos de trabajadores y proveedores, formaron la agrupación Locatarios de comida al paso, de la cual es vocero Alejandro Suárez.
En conversación con el Periódico de la Costa, Suárez indicó que lo que buscan, por el momento, es que los reciba la alcaldesa Macarena Ripamonti y les indique por qué no fueron considerados en la ordenanza. Además, están dispuestos a pagar por el uso de los espacios frente a sus locales comerciales -lo que de paso evitaría que se instalen vendedores ambulantes, ni mafias de antisociales- y a que se determinen colores específicos para mesas, sillas y toldos, de manera que exista un orden.
La preocupación de los locatarios, según explica Suárez, radica en que las multas por mantener sus mesas y sillas en las veredas van entre las 3 y las 5 UTMS (entre $205.941 y $343.235), y que tras las dos primeras multas lo que sigue es la clausura de los locales.
Además, recordó que producto de los trabajos de mejoramiento de las veredas y la instalación de nuevo mobiliario en distintas calles del centro, han visto afectadas severamente sus ventas desde hace varios meses.


