“Este es un proyecto muy antiguo, estuvo paralizado por distintas razones, pero el proyecto es absolutamente legal, de tal forma que el director de Obras de Concón va a tener que aprobarlo”.
De este modo, el presidente de la Fundación Defendamos la Ciudad, Patricio Herman, se refirió con el “Periódico de la Costa” a la iniciativa que está impulsando el arquitecto viñamarino, Abraham Senerman, en el balneario Los Lilenes de Concón, para lo cual se reunió con el alcalde de dicha comuna, Freddy Ramírez, el pasado 16 de octubre.
De acuerdo con lo conocido extraoficialmente, el proyecto considera un restaurante y un alojamiento -tipo hotel- en una edificación de baja altura.
“Es una estructura de bajo volumen, no es una torre de varios pisos, sino que algo limitado. Y como entiendo que se acoge a la Ley Lorca, que prohíbe la construcción de estructuras para viviendas, entonces se puede (desarrollar), tomando en cuenta además que en ese mismo terreno había antes un restaurante”.

APOYO DE LA FUNDACIÓN
Herman indicó que la posición de la Fundación Defendamos la Ciudad es “estar de acuerdo con el proyecto. Se tiene que construir porque es legal y porque, además, será un tremendo aporte al turismo del balneario de Concón”.
Dijo además sobre el proyecto que “acá no hay conflictos, no hay contradicción, no debe haber peleas entre vecinos, autoridades y actores inmobiliarios, porque es de muy bajo impacto. Además, con esto se va a potenciar la playa, gana la playa, va a ‘subir de pelo’”.
Interrogado si la iniciativa incorpora departamentos, respondió que “lo que pasa es que son cosas distintas. Un departamento es un uso habitacional y el uso habitacional no está permitido en el borde costero de Viña, ni de Concón. Lo que se permite son equipamientos turísticos”.

RELACIÓN CON PUNTA PIQUEROS
Respecto de si no existe una contradicción con el proyecto Punta Piqueros, actual “Punta Mar”, iniciativa que también ubicada en el borde costero finalmente no logró desarrollar un hotel, respondió que no.
“Lo que pasó en Punta Piqueros fue una comedia de equivocaciones, fue tremendo y esa fue la razón por la que la Corte Suprema determinó que el permiso estaba viciado. Además, estaba en los roqueríos, donde el impacto de las olas era muy fuerte. En cambio, acá no, está bastante retirado, está prácticamente al lado del camino, entonces no hay problema. No debe haber analogías, son cosas diferentes”.

(Fotografía Patricio Herman: Cedida)


