La factibilidad otorgada por Esval para recibir y tratar residuos líquidos industriales (RILES) provenientes de una futura planta procesadora de productos del mar vinculada a la Federación Bahía Narau generó preocupación entre vecinos y dirigentes medioambientales de Concón, quienes advierten que la bahía ya enfrenta una importante carga ambiental y cuestionan la capacidad del ecosistema para recibir nuevas descargas.
El documento emitido por la sanitaria establece que existe capacidad para recibir hasta 60 metros cúbicos diarios de residuos líquidos industriales, los que deberán cumplir con las exigencias sanitarias y ambientales vigentes antes de ser incorporados al sistema de tratamiento. La certificación constituye un paso relevante para el desarrollo de la iniciativa impulsada desde Quintero.
Sin embargo, el proyecto abrió un nuevo debate en Concón respecto del impacto que podrían tener estos residuos sobre una zona que por años ha convivido con actividades industriales. Vecinos y actores vinculados a materias ambientales plantean la necesidad de conocer mayores antecedentes sobre el destino final de los RILES y sus eventuales efectos acumulativos en la bahía.
Bernardo Guerra critica
Entre las voces críticas aparece el exconcejal de Concón y fundador de la comisión medioambiental comunal, Bernardo Guerra, quien manifestó su preocupación por la situación. «La bahía de Concón creo que ya no soporta más y estamos sobrecargados», afirmó.
Guerra señaló además que espera conocer la postura que adoptarán las autoridades locales frente al proyecto. «Quisiera saber cuál es la opinión desde el municipio, de los concejales y de la comunidad de Concón que va a seguir recibiendo emisiones en el agua de riles que son de la comuna de Quintero», sostuvo.
El exconcejal indicó que revisará en detalle los antecedentes técnicos entregados por Esval y llamó a analizar los efectos que podría generar una nueva fuente de residuos sobre el borde costero. A su juicio, la discusión debe considerar la realidad ambiental actual de la comuna y no limitarse únicamente al cumplimiento de las normas vigentes.
Respecto del estado de la bahía, Guerra aseguró que existe una disminución de recursos marinos en el sector. «La bahía de Concón ya no soporta más emisiones, puesto que todo lo que tiene que ver con la pesca y moluscos, incluyendo algas, ya no se ve ni siquiera cochayuyo en Concón», afirmó. En esa línea, agregó que «ahora con esta descarga tan masiva, no sé si vamos a aguantar», insistiendo en la necesidad de evaluar cuidadosamente los alcances del proyecto.


